viernes, 24 de julio de 2009

Fiesta

Ya era hora, así que salimos de casa despidiéndonos de tía Jesse y tío Joseph. Por supuesto, Cody nos llevaba en su auto, como de costumbre. Debía acostumbrarme a ello.

– Recuerden chicas, si algún estúpido se quiere propasar… – decía con voz autoritaria Cody, mientras manejaba rumbo a casa de Chad, pero Aly lo interrumpió.
– Hay que avisarte. Sí. – dijo aburrida.
– Sé que tú lo sabes, pero Meg no. Y no está de más recordarlo. –
– Aly… – la miré con cara de horror.
– Tranquila, no te harán nada. Es sólo que en estas ocasiones Cody se pone muy protector. Pero los chicos de acá no son estúpidos… bueno, a menos que los dejes. A mí nunca me ha pasado nada. Tranquila. – parecía decirlo enserio, así que le creí y me tranquilicé un poco.
– Si, pero de todos modos tú tienes a Matt, Meg no. Así que primita… ya lo sabes. – me guiñó un ojo.
– Ok. Gracias. – le respondí.
Cody siendo protector, serio, fuerte. Vaya, eso sí era sorprendente. Éste día los chicos me han sorprendido bastante, me han asombrado, pero de buena forma.

A los minutos, llegamos a la fiesta. Afuera habían algunos chicos, saludamos - bueno, en realidad Cody y Aly saludaron - con la mano a uno que otro. Luego tocamos el timbre. Nos abrió Chad, con una sonrisa enorme.

– Meg, viniste. – dijo él, y me quedó mirando. Cody carraspeó. – Es decir, vinieron ustedes tres, genial… eh, pasen. – dijo algo nervioso.

Cuando cruzamos la puerta, Aly se acercó a mí y me dijo al oído “Te lo dije”. No le hice mucho caso. Dentro había mucha gente, la casa de Chad era muy linda y grande. Me sentí como hoy en la mañana, todos observándome por quiénes me acompañaban. Pero esta vez, fue mejor. Porque yo ya no pensaba en ellos sólo como en los chicos populares y superficiales. Ahora los veía como mi familia, mis primos, que por lo que me empiezo a dar cuenta, son mucho más que apariencia. Y eso me enorgulleció.

– Con permiso chicas – dijo Cody, y desapareció de inmediato.
– ¿Adónde fue? – pregunté yo.
– Seguramente a cazar a alguna pobre muchacha. – dijo Aly. – Y bien… ¿Te presento a alguien más, o planeas quedarte toda la noche con Chad? – dijo Aly en mi oído de nuevo, riendo.
– Eh… – lo pensé un segundo, pero me interrumpieron.
– Meg, Aly, ¿quieren algo para tomar? – dijo Chad.
– Sí, por favor. – dijo Aly.
– Yo no quiero, gracias. –
– ¿Segura? – me preguntó, no muy convencido.
– Sí, gracias Chad. – respondí. Y Chad salió en busca de la bebida para Aly.
– Rayos, ahora vamos a tener que esperar que vuelva. – dijo mi prima. – Creo que te tendrás que quedar toda la noche con él, si ni nos deja movernos –.
– No podrías ser tan mala prima. – le dije con rostro furioso. Aly rió de mi expresión.
– Ok, tranquila. No te quedarás sola con él… mucho tiempo. – dijo sinceramente, y luego comenzó a mirar por los alrededores. – ¡Hey, Sandra! – y hizo un movimiento de mano.

Un par de minutos después, estábamos conversando con un grupo, tres chicas y dos chicos, amigos de Aly.
Eran bastante simpáticos en realidad, y me llevé bien con ellos, en especial con los chicos y una chica. Las otras dos eran algo estúpidas y chillonas, siendo sincera.
Pronto llegó Chad, y cuando llegó a mi lado, puso su mano en mi cintura, y se inclinó hacia delante para pasarle el vaso a Aly.
Esperé que se fuera, pero no lo hizo. Se quedó allí y se integró de inmediato en la conversación. Y siguió con su mano en mi cintura. No me molestaba, pero me parecía inapropiado, fuera de lugar, ¿quién se cree?, recién lo conozco.
Le llamé la atención, lo más poco notorio posible, sólo para que él se diera cuenta, y su sonrisa desapareció, quitó su mano de mi cintura y la metió al bolsillo de su pantalón.
Me sentí un poco mal, pero, luego se me pasó. Es decir, en serio, no lo conozco, no se puede comportar así conmigo ni yo lo puedo dejar pasar.

A medida que pasaba la noche, conversábamos con más gente. Más que fiesta parecía una… junta, normal. La mayoría conversaba, pocos estaban bailando. Me quedé con un grupo de mi mismo salón, y Chad, mientras Aly se iba. Es decir, con Matt. Era su novio, tenía claro que en algún momento dejaría de compartir tanto por mí, y se iría un rato con él, solos los dos. Es comprensible. Pero en ese instante el grupo se distanció un poco, es decir, unos chicos se fueron al lugar donde había comida, y unos se quedaron conversando, y luego comenzaron a bailar. Quedamos en número par, así que una chica gritó “Bailemos en parejas”. Y adivinen, por supuesto yo quedé con Chad. Ge-nial.

– ¿Hasta ahora, valió la pena venir? – me preguntó Chad de pronto.
– Sí, claro. Ha estado divertido. – medio mentí. Justo ahora, no era de lo mejor. Pero en general, ha estado bien. No es que tenga nada contra Chad, de hecho me parece lindo, y simpático, aunque un poco… hostigoso.
– Sí, ha sido más de lo que he esperado – dijo él, mirándome fijamente, y yo sólo le sonreí tímidamente. – Oye… no quiero ser intrometido pero, ¿no tienes novio verdad? – vaya, este chico no podía ser más evidente.
– No, ¿Por qué preguntas? – no sé porqué lo dije, quizás para parecer normal, cómo si hubiera notado su interés en mi.
– Sólo curiosidad. – dijo tratando de parecer casual. Pero no creo que sirviera de mucho, hoy había sido algo insistente conmigo.
– ¿Y tú? – le dije luego de un rato. Estaba pensando en si debía o no preguntarle, pero al fin me decidí, total, no tenía por que parecer interesada, yo también podía ser curiosa.
– ¿Ah? – me preguntó sin entender.
– Que si tienes novia –
– Ah… – me miró fijamente y sonrió – no. – Asentí con la cabeza, no demostrando interés.
– Y… ¿te has interesado por algún chico de la escuela? – preguntó.
– Oh sí, muchos. No sé cuál elegir, son todos tan guapos. – dije muy seria, para que me creyera, y abrió sus ojos como platos y se quedó inmóvil. – Es broma, no soy así, tan superficial. – reí, y el hizo lo mismo, y volvió a moverse al ritmo de la música. – No me interesa nadie. Es imposible, es tan sólo el primer día. – le dije luego.
– Me asustaste. – dijo él. – Aunque… te equivocas, te puede interesar alguien. Y si después lo conoces, ves si realmente te gusta o no. –
– Sí. Pero bueno, ¿qué voy a hacer? Simplemente no me interesa nadie aún. Ni tampoco estoy ansiosa porque me interese alguien. –
– Pero podrías cambiar de opinión – dijo acercándose más a mi.
– Eh… no lo sé. – ya me ponía algo nerviosa con él tan cerca, OK, lo acepto, es guapo y simpático… y ya no me molestaba tanto su entrometimiento. Pero, aún es muy rápido, y definitivamente no me gustaba. No aún.
Cuando pensé que sería el momento de pegarle una cachetada o empujarlo fuertemente, el mismo se alejó riendo, tomando de mis brazos y poniéndolos sobre sus hombros, y luego tomó mi cintura.
– ¿Te asusto? – preguntó con una ceja encarnada.
– No. – dije susurrando. Sentía que estaba roja como un tomate, pero seguí comportándome como si nada pasara.
– ¿Y te molesto? – preguntó nuevamente. Dios, ¿qué pretende?, ¿Que me derrita por él?... No, eso no puede pasar. Qué estás pensando Meghan, tú no eres así. Recién lo conoces.
– No. – le sonreí, y entonces empezó a acercarse de nuevo, pero en ese momento bajé mis brazos y comencé a bailar a una distancia prudente de él. Me miró algo extrañado y yo sólo reí, y luego negué con la cabeza. Me acerqué a su oído y le susurré – No ahora.–
Él me miró con rostro algo dudoso, pero siguió como si nada.

La verdad es que no fue una noche tan mala, en realidad, fue agradable. Conocí a gente amable y me acerqué más a Chad -aunque no de la forma que él quería, obviamente-. En un momento fuimos afuera, al patio trasero y me contó sobre él, y yo le dije que otro día le contaría sobre mi. Todavía no tenía ganas de contarle lo que me había sucedido, odiaba que la gente sintiera pena por mí. Además no suelo contarle mi vida entera y problemas a gente que recién vengo conociendo, claro que no. La confianza se gana con el tiempo, aunque este chico… no sé si fue para conseguir algo conmigo, o realmente confiaba tan ciegamente en los desconocidos.

1 comentario:

  1. Eaeaea, Chad 1313! jaja, sha cederá la muchacha xDD! siguele ! sta cool :)

    ResponderEliminar